No existe otro lugar
tan cerca de Europa que nos brinde la oportunidad de descubrir
un mundo totalmente diferente como Chefchaouen. Esta preciosa
ciudad de montaña
en el corazón
de Marruecos se encuentra tan sólo a dos horas en coche
del estrecho de Gibraltar. La ciudad, verdadero mirador a África
del norte, supone la prueba viviente de que en verdad existe
un mundo antiguo, mágico y exótico a tiro de
piedra del mundo occidental.
Te recomendamos que dejes el coche
o el taxi a las afueras de la ciudad, para desde allí adentrarte
en la medina. En ella, podrás apreciar las fachadas
pintadas de cal con tonalidades celestes, el color característico
de Chefchaouen. Si atraviesas un enorme portalón que
se llama “Bab Souk,” pasarás por diversas
tiendas donde se venden especias, aceite de Argán, cosmeticos,
cestas, frutas y dulces y a continuación encontrarás
Dar Gabriel. A primera vista, puedes tener la sensación
de que te encuentras en el rodaje de una película, pero
Chaouen va más allá. Si tienes paciencia, te
abrirá su corazón,y te alimentará el alma.
Explora la laberíntica medina, los puestecillos artesanales
con las alfombras y las mantas más originales, muebles
realizados a partir de madera de cedro. Disfruta de un té marroquí en
la plaza principal –ningún sitio combina la grandiosidad
y la privacidad tan a la perfección como el “Ouda
el Hammam” –un conjunto de cafés cubiertos
con terrazas orientados a la Kasbah fortificada y la pristina
Mezquita, ambos monumentos se encuentran al cruzar la preciosa
plaza realizada a partir de mosaicos de piedra.
Chefchaouen es la cuna de la cultura
bereber. Sus gentes son muy acogedoras, lo que lo convierte
en un lugar idóneo
para forjar amistades duraderas.
En Chefchaouen Encontrarás:
La medina: donde
puedes ir de compras de una manera divertida y diferente en
un laberinto de calles pintadas de celeste. Descubre las preciosas
alfombras, arte en piel, joyería
y carpintería. Bonitos pigmentos para dar color a la
cal y productos de belleza realizados a partir de plantas y
minerales exóticos. No dejes la oportunidad de adquirir
verdaderas gangas.
Hammam: una experiencia que te abrirá los
ojos a esta cultura bereber.
Música y tambores: Esta actividad se lleva a cabo a
diario, pero adquiere un interés especial durante el
festival que se celebra en Julio, y el “Moussem” en
septiembre.
Senderismo de montaña: rutas para caminar durante 3
horas o 3 días. Nuestro guia, Mohammed te llevará a
los mejores lugares, y su mulo Gershwin llevará tu equipaje.
No pierdas la oportunidad de darte un chapuzón en las
preciosas pozas de Akshur en la temporada de verano.
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